¿PÉRDIDA DE GRASA O DE PESO?

He perdido la cuenta de las veces que habéis venido a consulta y me habéis dicho “quiero perder peso”.

El peso es el resultado final de sumar varios factores como el contenido hídrico, el muscular, el óseo, el graso, los órganos…Todo eso constituye el peso y no solo la grasa. Vuestro objetivo es perder grasa, no peso. Sin embargo, he querido escribir este post para haceros ver de la importancia que tiene la grasa y porque su consumo nunca se baja de un 25 – 30% del total de la dieta.


La grasa es un macronutriente necesario en nuestro día a día porque nos ayuda a realizar múltiples funciones, como, por ejemplo:

  • Energética: un gramo de grasa equivale a 9 kilocalorías.

  • Estructural y de reserva: forma nuestro tejido adiposo del que obtenemos energía. Además, forma parte de las membranas de nuestras células y de la vaina de mielina de nuestros nervios.

  • Hormonal: formación de hormonas.

  • Térmica: nos ayuda a resistir ambientes fríos.

  • Protectora: recubre y protege nuestros órganos.

  • Transporte: vehículo de transporte para lípidos.

  • Absorción: necesarias para absorber vitaminas como la vitamina A, D, E y K.

Como podéis ver, la grasa es fundamental para nuestro organismo; sin embargo, no todas las grasas son aptas para desarrollar estas funciones.


Tenemos tres tipos de grasas:

  • Saturadas: como las que encontramos en los embutidos.

  • Monoinsaturadas: como las que encontramos en el aceite de oliva.

  • Poliinsaturadas: como las que encontramos en el pescado azul.

  • Trans: como las que encontramos en las galletas.

Son las grasas monoinsaturadas y las poliinsaturadas, grasas de calidad, las que nos ayudarían a realizar todas esas funciones. Las otras no nos aportan nada bueno, más que un aumento del colesterol LDL (conocido como malo), aumento de los triglicéridos en sangre (grasas) y/o un mayor riesgo cardiovascular.

Además, hay otra clasificación de grasas que, en parte, tiene que ver con la anterior:

  • Grasa subcutánea: aquella que se encuentra debajo de la piel y que podemos coger, por lo general, con un pellizco.

  • Grasa visceral: aquella que se encuentra entre los órganos. Rodeandolos y evitando, generalmente, su funcionamiento normal.


Influye mucho el tipo de grasa que ingerimos para luego dar un resultado u otro; por ello, vuelvo a decir que la grasa es muy necesaria en nuestra dieta, pero siempre y cuando sea de calidad.

Tengo grasa en exceso ¿QUÉ HAGO?


Ahora bien, primero hay que saber a qué es debido para poder corregirlo; por ejemplo, malos hábitos alimenticios, estilo de vida sedentario, escasa actividad física, efecto secundario de algún fármaco, un efecto rebote, por alguna patología…

Quiero dejar muy claro que una buena alimentación tiene que llevar consigo una buena actividad física, adaptada a cada uno. Son dos componentes que se complementan y que no se conseguiría un resultado óptimo si en alguno fracasamos.




¿Nuestra forma corporal define nuestro componente graso?



Nuestra forma física no define nuestro estado de salud. Podemos tener una complexión delgada y acumular más grasa visceral que con una mayor complexión.


Por ello, es importante saber de qué está formado nuestro peso y no pretender una pérdida de peso cuando realmente nuestro objetivo es una pérdida de grasa.


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Cristina de Frutos Lobo

Nutricionista en Human Perform

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