ESTA NAVIDAD...¡COME LO QUE TE DÉ LA GANA!

QUERIDA NAVIDAD

“Un año más vuelve la Navidad, el Fin de Año y nuestros queridos Reyes Magos para echar abajo todos nuestros esfuerzos y…”


A menudo ante la presentación de situaciones festivas, aparecen estos pensamientos y dudas sobre cómo afrontar las fiestas y no tener una repercusión muy grande en vuestro cuerpo cuando estas acaben. He aquí mi consejo:


¡COME LO QUE TE DÉ LA GANA!

Ten presente que el consumo de alimentos no solo tiene consecuencias físicas, sino también mentales.


Cuando os digo que el consumo de ciertos alimentos debe ser “ocasional” … este es el momento. Acostumbramos al cuerpo durante todo el año a llevar una alimentación sana, variada y equilibrada porque nos importa la repercusión de nuestros actos; por ello, acompañamos nuestro día a día con una actividad física adaptada a cada uno de nosotros.





¿Qué hay de diferente ahora por tener días festivos por delante?


Cada uno de nosotros sabemos la capacidad que tenemos y cuál es nuestro límite. Cuando te sientes a comer o a cenar delante de tu familia y amigos con un buen cochinillo segoviano o la típica sopa de pescado que a muchos les da por hacer en Navidad… Nada cambia. Tus cantidades siguen siendo las mismas independientemente del tipo de comida. Sí que es verdad que ingerir una u otra cosa te va a dar más o menos sensación de saciedad, pero eso, sólo tú lo puedes controlar cuando te eches los alimentos en el plato.

No vamos a poner el foco en qué comemos, sino en cómo lo comemos, cuánto y cuándo. Este tipo de festivos hacen que, en vez de comer uno o dos platos, seamos capaces de ingerir hasta cuatro o cinco. Que si primero unos entrantes que resultan ser de más de cinco tipos diferentes, luego el primero, después el segundo, ahora vamos con el postre y para finalizar a lo grande los típicos pecados navideños… “Papá trae los polvorones” “¿de qué quieres el turrón?” “lánzame un bombón”…



¡DEJA DE TORTURARTE!

No juzgues todo lo que comes estos días.


Prueba todos los platos que quieras, pero sé muy consciente de la cantidad que te echas, tú sabes con qué puedes y qué necesitas para desbordarte, todos hemos tenido esa sensación de pesadez después de una comida demasiado copiosa. Disfruta de la comida, de tu familia y de tus amigos; pero sobre todo…SIN REMORDIMIENTOS. Come tranquilo y saborea lo que tienes en el plato.


Mi recomendación:

  1. Disfruta los riquísimos platos que se te pondrán por delante.

  2. Sé capaz de poner en práctica todo lo que has ido aprendiendo día a día, es decir, no comas con los ojos y sé consciente de la cantidad.

  3. Aprovecha y échale algún dulce al cuerpo porque no va a haber oportunidad más buena que esta hasta el año que viene.

  4. No abandones tu rutina de deporte. El deporte es salud y tú bien lo sabes.

  5. No vayas con mucha hambre a esas ingestas; así evitarás comer más de lo debido.

  6. No te analices físicamente una vez pasadas las fiestas. Todo exceso, da igual del tipo que sea (aumento en el consumo de alimentos más ricos en sal, en hidratos de carbono, en grasas, etc), hay que digerirlo y para eso se necesita tiempo, o sea, más de 48 horas.


Estas navidades regala Human Perform - https://www.humanperformcenter.com/bonos


Cristina de Frutos Lobo

Nutricionista en Human Perform

nutrición@humanperformcenter.com